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El jueves, a través
de la TV
Un encuentro con Gabriela
Sabatini
"Tendré mi
revancha en Wimbledon", sentenció María Emilia Salerni
luego de perder, hace tan sólo unos pocos días, en la final de
Roland Garros, luego de estar a un pelota de quedarse con el
Abierto de Francia. Y ese trago amargo ante Virginie Razzano se
terminó de olvidar este fin de semana, con una consagratoria
tarea en Wimbledon para convertirse de esa forma en la primera
tenista argentina de la historia en conseguir un título en las
míticas canchas del All England Lawn Tennis & Croquet Club.
En la
"Catedral", en ese lugar mágico para el tenis donde
justamente nació este deporte, María Emilia entró en la
historia grande ratificando todos sus pergaminos previos. Es la
número uno, la mejor tenista del mundo entre los juniors tanto en
singles como en dobles, y le puso un broche de oro a este presente
inmejorable con un título que no olvidará jamás, con un triunfo
que seguramente no terminó de asimilar. Porque es un hecho que
Pitu no tiene idea de lo que consiguió, sabiendo de su humildad
hasta en los momentos como este, que le puede hacer perder la
cabeza a cualquiera.
El juego final
El cotejo decisivo
frente a la ucraniana Tatiana Perebiynis, segunda preclasificada
en Inglaterra y 283ª en el ranking de la WTA, Salerni se mostró
también ante toda Latinoamérica a través de las cámaras de la
cadena PSN. Pero la TV no nos ofreció lo mejor de la rafaelina:
un comienzo muy errático le permitió a su rival, extremadamente
sólida, pasar a comandar el juego hasta que Pitu varió la
táctica, dejó de jugarle tanto al drive y Perebiynis comenzó a
penar con la mejor jugadora del mundo entre los juniors. Así
llegaron al 4 a 4 con el saque de la rafaelina, momento en que la
lluvia nuevamente se hizo presente y la suspensión fue muy
inapropiada para el presente de Salerni. Pero, sin embargo, 65'
después volvieron al juego y Salerni aprovechó su primer set
point a favor para adjudicarse el parcial con un 6-4 en 29'.
La definición
En el segundo set,
María Emilia no pudo sacar provecho de tres ventajas con las que
contó y en el segundo break Perebiynis le quebró el servicio.
Después, una sucesión de cuatro quiebres consecutivos dejó las
cosas 3 a 2 para la ucraniana, que mantuvo en el sexto game y se
puso 4-2. Llegaba el tiempo de definición y el talento de la
rafaelina terminó por quebrar a la rival: María Emilia ganó
cuatro games seguidos y así pudo alzar por primera vez la
preciada Copa de Wimbledon. Esa volea larga de Perebiynis que
acompañó Pitu preparando el festejo quedará grabada en la
memoria de la tenista local y de todos los rafaelinos. Es que,
otra vez, una digna embajadora del deporte de nuestra ciudad
escribe una de las páginas más gloriosas del tenis argentino.
Casi nada. |