Salerni en otra final:
Se coronó en la Catedral del tenis como la mejor junior del mundo. Donde nunca antes un argentino había alzado la copa de campeón, recibió la distinción de manos del duque de Kent, primo de la Reina de Inglaterra. Y entonces todo Wimbledon supo que una nueva estrella comenzaba a brillar.

Con un título no se conforma
En el juego decisivo de hoy, Salerni tendrá enfrente a dos que intentarán "desquitarse": la rumana Gaspar y la ucraniana Perebiynis, a quienes la rafaelina les ganó en el single.

La lluvia londinense, tan tradicional y poco oportuna, le jugó una mala pasada a la jornada de cierre de campeonato que debía desarrollarse en la víspera. Como consecuencia de ello, María Emilia Salerni jugó la semifinal de dobles junto a la checa Daniela Bedanova y, tras ganar ese compromiso, deberá esperar hasta hoy para tratar de quedarse con su segundo título en esta edición del Abierto de Inglaterra. Además, Pitu buscará revalidar el campeonato conseguido en el '99 en esa especialidad, cuando lograra el máximo halago también con Bedanova como compañera.

La rafaelina y Bedanova derrotaron por 3-6, 6-1 y 6-4 a la dupla formada por la estadounidense Bethanie Mattek y la sudafricana Amiella Mojzis. El partido no comenzó bien para Salerni y Bedanova, primeras preclasificadas, quienes perdieron el primer set por un parcial de 3-6 en 29' de juego. No obstante, supieron reponerse rápidamente y en el segundo set aplastaron a la combinación Matekk-Mojzis por un contundente 6-1 en 23'. Y en un tercer y último capítulo muy parejo hasta el 4-4, lograron quebrarle el servicio a Matekk para así cerrar con el saque de la tenista de nuestra ciudad: luego de desperdiciar dos matchs poitns, se quedaron con el tercero y cerraron la historia en 35' para ubicarse en la final.

Las defensoras del título y máximas favoritas deberán enfrentar en la final a Iona Gaspar, de Rumania, y Tatiana Perebiynis, de Ucrania, que vencieron en su encuentro de semifinales a la estadounidense Alyssa Cohen y a la mexicana María José López por 6-3 y 6-2. Será, entonces, una posibilidad de revancha para Gaspar, a quien Salerni dejó afuera en las semifinales del single, y para la citada Perebiynis, que vio el sábado cómo la rafaelina se quedaba con el título individual.

Aberlado Salerni padre de María Emilia, siguiendo el partido por Internet desde Rafaela
El pasto es para Salerni, ganó Wimbledon (opiniones en un foro)





Segio Ledesma, su entrenador,
 junto a Mariana, la hermana de Pitu





"Es para mis padres"

"Para mis padres, que me apoyaron siempre". Cuando se moría la tarde del sábado, la campeona tenía el tiempo para el análisis y la emoción.

"Sentí mucho la magia de Wimbledon, jugar en un estadio tan grande, con tanta historia y con mucha gente en las tribunas. Hasta que se interrumpió el partido por la lluvia, cuando había remado para ponerme 4 iguales, me sentí nerviosa. Pero en ese momento me di cuenta que le había 'agarrado la mano' al juego, entonces me dije que el partido era mío. Sergio (Ledesma, su entrenador) me pidió que siguiera de ese modo y así fue. Pude cerrar el primer set, pero en el comienzo del segundo me caí un poco. Hasta el 3-5 abajo jugué muy mecanizada, con muchas paralelas sobre el mejor golpe de ella, que es la derecha. A partir de allí, pensé mucho más, le comencé a tirar al revés, subí a la red y, sobre todo, mejoré mi saque para ganar el partido".

Las sombras del Abierto de Francia no aparecieron en el All England Lawn Tennis & Croquet Club. Aquella final que se escapó a sólo un punto en París tuvo su tiempo de revancha, y María Emilia lo recordó diciendo que "en el match point traté de pensar que sólo se trataba de un golpe más, no quería que me pasara lo mismo que en Roland Garros", añadiendo además que se trató de "un punto muy peleado que pude ganar muy bien".

¿Qué pasó después del último punto? La televisión la mostró paseándose un tanto nerviosa por la cancha, agradeciendo hasta con timidez los aplausos del público, como tomándose su tiempo para dejar que por su mente transcurrieran muchas imágenes con el vértigo que esto suele acontecer. Después sí, emuló a Venus Williams, la ganadora del single femenino y se metió en las tribunas. "Estar nuevamente con Mariana (su hermana mayor) es muy importante, lo mismo que tener cerca a mi entrenador. Ellos me apoyan en todo, por eso el festejo fue con los dos".

Dicen que los futbolistas son los deportistas que más cábalas respetan. Pero no son los únicos, porque hay muchos otros y de diferentes disciplinas que tienen sus rituales personales. María Emilia no es la excepción y manifestó que "tengo de cábala usar la misma toalla, una que llevo siempre en mi bolso. Además, si saco yo y gané el punto anterior, uso la misma pelota".

"No hablé en toda la semana por teléfono con mi familia en Rafaela, pero me comuniqué con ellos a través de Internet. En principio quiero agradecerles a mis padres todo el esfuerzo que hacen para que yo pueda estar aquí. Para ellos es este triunfo. Y para Rafaela, porque sé que siguen mi carrera de manera muy especial". Es que ella es especial. Nosotros sólo la reconocemos como tal.

Gentileza Diario Castellanos

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