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Cinco minutos son suficientes para que cualquiera pueda crear su propio blog, pero una vez creada la bitácora, surge la pregunta: ¿cómo atraigo a los lectores?
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No es fácil llamar la atención entre la enorme
constelación de páginas que conforman la blogosfera, pero algunos consejos
pueden ayudar en esta tarea.
El número de bitácoras existentes en la Red alcanza dimensiones mareantes:
Blogpulse, un buscador especializado, tiene indexados más de 13 millones de
blogs, con casi 50.000 incorporaciones diarias. Su competidor más destacado,
Technorati, asegura rastrear casi 12 millones y 1.200 millones de enlaces. Una
buena parte de estos weblogs está fuera de servicio, abandonados por sus
creadores una vez difuminado el entusiasmo inicial, o tal vez desalentados ante
la aparente falta de respuesta a sus esfuerzos comunicativos: si en todo el
mundo hay casi 1.000 millones de internautas, ¿cómo es posible que mi blog haya
recibido dos visitas en el último año? La respuesta es simple: la audiencia está
muy cara.
En realidad, más apropiado sería hablar de microaudiencias, y aún de
nanoaudiencias, tal es el reducido público que se asoma a la mayoría de los
blogs. Las páginas personales con cientos o miles de visitantes son la excepción
en un nuevo escenario de comunicación en el que la atención se fragmenta hasta
casi pulverizarse, y cada nuevo lector ganado puede considerarse un triunfo.
Según el avance de resultados de una encuesta sobre lectura de blogs que está
elaborando el Media Laboratory del prestigioso MIT de Massachusetts, casi la
mitad de las bitácoras analizadas cuenta con un máximo de 25 lectores diarios,
el 22% recibe entre 26 y 100 visitantes, y menos del 1% se sitúa entre los 250 y
los 1000... Cifras que, pese a su discreción, no dejan de sonar abultadas si las
trasladamos al panorama de la blogosfera en español.
Ahora bien, entre los blogueros cabe señalar una distinción fundamental: por un
lado, aquellos que escriben para sí mismos, sin ambicionar audiencias masivas ni
riadas de comentarios en cada uno de sus posts, simplemente por el placer de dar
rienda suelta a sus opiniones, gustos o aficiones en un medio que ofrece
extraordinarias facilidades para expresarse. Y luego, los que aspiran a algún
tipo de reconocimiento, ya sea en términos de visitas, prestigio o, por qué no,
compensación monetaria. Si usted tiene un blog y pertenece al primer grupo, tal
vez no le interese proseguir con la lectura de este artículo. Ahora bien, si es
de los que aspiran a ampliar su círculo de lectores más allá de los siempre
fieles familiares y amigos, puede encontrar algún consejo útil para tal
ambición.
1. Sobre la estrategia
* Dar visibilidad: que alguien llegue a un blog aislado es una aspiración
utópica. Es necesario tender puentes, facilitar el camino, asomar la cabeza
entre el maremágnum de la Red. De lo contrario, su blog permanecerá como un
robinsón aislado en el océano mientras a lo lejos divisa la estela que deja el
tráfico marítimo. Algunas acciones en este sentido pasan por el intercambio de
enlaces con webs de temática similar, el alta en directorios como Bitácoras.com,
Yahoo o Blogdir, o -si lo que a usted le va es el post largo- en sindicadores de
contenidos como GoArticles o Article City. Si su presupuesto se lo permite -y si
su ambición es apuntar alto-, recurra a los servicios de pago por
posicionamiento en los buscadores (siempre puede intentar compensar este gasto
incluyendo en su blog los anuncios contextuales de Chitika o Google Adsense).
* Crear red: hay distintas formas de generar tráfico directo hacia nuestro blog,
empezando por sencillas técnicas de marketing viral, como incluir la URL del
blog en la firma de todos sus emails, en mensajes dejados en otros blogs o en
foros de discusión. No desdeñe el poder de las sugerencias personales
boca-oreja, y recomiende (aún a riesgo de resultar plomizo) la visita a todos
sus conocidos.
* Escuche a sus lectores: si dispone de las herramientas necesarias, podrá saber
qué palabras clave han utilizado los visitantes que llegan a su blog: haga
hincapié en sus intereses. No olvide que un blog es un medio interactivo, en el
que los comentarios de los lectores son una parte esencial. Conozca sus
preferencias, ofrezca enlaces en los que usted actúe como filtro, intente
convertirse en una referencia dentro de su campo de conocimientos.
2. Sobre la arquitectura
* Dominio propio: muchos bloggers utilizan servicios gratuitos para crear sus
páginas, que tienen la gran ventaja de la simplicidad (no es necesario ningún
conocimiento de HTML u otros modos de programación) y el inconveniente de
convertir el blog en "uno más del montón": se le asigna una URL genérica en la
que el nombre de la bitácora aparece casi camuflado. Cambiar a un dominio propio
conlleva costes y exige más dedicación, pero a cambio otorga personalidad a la
web, y es siempre más fácil de recordar por los usuarios.
* Utilice RSS: el tiempo es un bien muy preciado en Internet. Ningún usuario
desea malgastarlo entrando en una página que no presenta ninguna novedad desde
la última visita. Mediante un sistema de sindicación de contenidos es posible
mantener al tanto de las novedades a los lectores, y lograr que cada visita sea
provechosa.
* Mida el tráfico: no evalúe el número de visitantes por la cantidad de posts
que dejan, ya que no necesariamente hay una correlación entre ambas variables:
tal vez sus lectores sean tímidos o poco ocurrentes. Existen herramientas
gratuitas en Internet para medir el número de visitas, como StatCounter,
SiteMeter o ActiveMeter.
3. Sobre el contenido
* Elección del tema: obviamente, todos nuestros esfuerzos se pueden ir al garete
si el blog se consagra a un asunto intrascendente (las peripecias de nuestra
mascota pueden resultarnos apasionantes, pero probablemente no despertarán más
que indiferencia en la comunidad internauta). Buscar un nicho de mercado y
escribir sobre él puede ser una buena manera de asegurarse la fidelidad de un
público especializado. También ayuda recurrir a trucos como consultar las
palabras más buscadas en Google Zeitgeist o Yahoo Buzz Index.
* Actualización constante: ¿qué pensaría usted si, por ejemplo, al entrar en un
comercio encontrara las estanterías repletas de productos caducados? Similar
tufillo desprende un blog con anotaciones desfasadas o fuera de contexto. No sea
perezoso y escriba sin desmayo. Además, renovar continuamente los contenidos es
una de las mejores maneras de garantizar que los usuarios volverán con
frecuencia a consultar las novedades.
* Rompa la monotonía: un vistazo a una pantalla en la que sólo aparece texto
puede ser razón suficiente para cerrar la ventana del navegador... quien sabe si
para no volver. Aderece su página (sin abusar) con fotos, imágenes, gráficos,
animaciones, diferentes tipografías. Proponga concursos o pasatiempos,
introduzca archivos descargables (mp3, pdfs, e-books... hay muchos recursos
gratuitos en la Red), invite ocasionalmente a sus lectores a colaborar con
artículos o posts.
* ¿Existe el post perfecto? ¿Cómo sería el post soñado, ese que levanta oleadas
de comentarios y se reenvía en progresión exponencial a través de la Red,
levantando reconocimiento y admiración hacia su autor? ¿Corto o lago? ¿Centrado
en un solo asunto o en varios? ¿Personal u objetivo? ¿Conciliador o provocador?
¿Abordaría temas de actualidad o intemporales, inocuos o polémicos, originales o
trillados? La mejor forma de averiguarlo es la siguiente: cree su blog -si aún
no lo ha hecho- y comience a postear...¡ya!
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