El #hasthag #censuraTwitter que llegó al primer puesto de los temas más tocados del día; estas fueron las primeras consecuencias de la declaración oficial de Twitter.
La red social hizo público –hace dos días– que bloqueará ciertos twitts que violen normas o creencias en determinados países.
El comunicado de Twitter ofreció una amplia, aunque vaga, explicación: “Con nuestro crecimiento estamos entrando en nuevos países que tienen conceptos diferentes sobre los límites de la libertad de expresión”.
Y aclararon que, hasta ahora, cuando tuvieron que censurar un contenido lo hacían en forma global y ninguno de los más de 100 millones de usuarios que participan en la red podía acceder a ese contenido.
“Pero, a partir de este momento, tenemos la posibilidad de sacar ciertos contenidos del alcance de los usuarios de determinados países, mientras que el resto del público seguirá accediendo a los mismos”.
También explicaron que la nueva disposición servirá –por ejemplo– para poder adecuarse a las leyes de varios países europeos que prohíben la publicación de contenidos pro-nazis desde hace décadas.
Como parte de las nuevas reglas de juego que planteó Twitter –y que levantaron una enorme polvareda de bits y discusiones digitales–, los directivos de la red aseguraron que “cuando se ejerza la censura sobre algún mensaje determinado, esta acción se le comunicará al usuario en cuestión y también a quienes no puedan acceder a esos contenidos”.
Justamente, sobre este punto llamó la atención Mariano Amartino, blogger y consultor en temas de Internet que enfrió en algo la polémica (ver recuadro) y destacó que “hay un dato importante en esta decisión y es que Twitter firmó un acuerdo con la página Chilling Effects para que cualquier persona pueda entrar y ver qué es lo que se bloqueó, y comprobar lo más importante: si ese episodio de censura se hizo –o no– con una orden judicial. O sea, básicamente, si se cumple con las leyes de cada país”.
En una rápida respuesta emitida por la asociación Reporteros Sin Fronteras, la ONG le pidió a la compañía que reconsidere la decisión: “Por la vía de la censura, Twitter privará a los internautas de países con gobiernos represivos de una herramienta crucial de información y movilización”.
Reacción. “Twitter está tomando una decisión absolutamente equivocada”, opinó por su parte la licenciada Beatriz Busaniche, directiva de la Fundación Vía Libre.
Busaniche –que también es docente en la carrera de Comunicación de la UBA– le dijo a PERFIL que “por supuesto que la censura y la arbitrariedad para decidirla son dos elementos totalmente negativos”. Y recordó que no sólo censuran los gobiernos, sino también las empresas que lo hacen en forma conjunta.
Por otra parte, la experta relacionó esta decisión con otros hechos que cruzan el panorama actual de Internet: “Tanto SOPA, PIPA, ACTA y otras legislaciones similares que se están discutiendo e implementando en todo el mundo son marcos regulatorios que tienden a poner trabas a la libre circulación de la información, el conocimiento y la cultura”.
Para Busaniche, las corporaciones como Google, Facebook o Twitter sólo pueden ser aliados tácticos de los usuarios en luchas puntuales, como contra las leyes SOPA y PIPA que debaten ahora en EE.UU; pero en definitiva no son buenos aliados.
Elección. Una opción posible para evitar este tipo de censura en Twitter y otras redes “es que la gente comience a utilizar redes libres. Ya existen opciones disponibles –como Identi.ca– que fueron desarrolladas de una manera federada y bajo condiciones que excluyen cláusulas de represión”, detalló la experta.
Y concluyó: “Twitter era, para muchos, una herramienta útil para luchar contra gobiernos totalitarios y ahora toma una posición contraria a sus usuarios”.
Bloqueo a Cuevana
Finalmente, cumpliendo una orden judicial emitida semanas atrás, la Comisión Nacional de Comunicaciones comunicó a los proveedores de Internet que debían restringir el acceso a las series: BRIC, Falling Skies y 26 Personas para salvar al mundo, debido a que son contenidos cuyo Copyright pertenece a Turner y que eran mostrados, sin autorización, desde la página Cuevana.
Claro que la medida judicial sólo restringe el acceso a las detalladas en el fallo, por lo que Cuevana podrá seguir exhibiendo otras películas y series, contenidos que lo convirtieron en 2011 en uno de los sitios más populares de América latina.